“El campo está más limpio cuando usamos semilla certificada”

La semilla certificada siempre vale la pena. “Se nota en un mayor rendimiento y en que la semilla viene más limpia, sin malas hierbas”. Así lo señala el agricultor de San Llorente (Valladolid) Santiago Bombín, que siembra semilla certificada y la alterna con el reempleo de grano “aproximadamente cada dos años, en función de cómo se comporte la variedad”. “El campo está más limpio cuando usamos certificada”, reitera.

Además, la diferencia de precio “no es muy importante entre la R2 que compramos y el reempleo de grano”. Una cantidad de dinero “que es muy pequeña, teniendo en cuenta que el gasto importante se realiza en abonar y tratar los cultivos”.

A la hora de adquirir la semilla “nos inclinamos por las variedades que se dan bien en la zona”, el páramo cercano a Peñafiel. En ocasiones se trata de variedades probadas en campos de ensayo del entorno, o que se multiplican para distribuidores de la comarca. “Son las que nos dan más confianza porque sabemos que se van a comportar mejor en nuestro suelo y con nuestro clima”.

Y es que “no es tan interesante una variedad que haya tenido un comportamiento excelente, por ejemplo, en Francia”. O las que han dado un buen resultado en regadío, que darán un resultado limitado, sobre todo si hablamos de un año de pocas lluvias o inexistentes, como el pasado.

Santiago tiene la ventaja de contar con buenos distribuidores en la zona, “que me ofrecen lo que me interesa a mí, y no lo que les interesa vender a ellos”. En muchas ocasiones, además, “ellos mismos las han probado y saben perfectamente cómo pueden comportarse en mi suelo”, recalca.

 

“La semilla certificada es la mejor opción para cereal de regadío”

Amadeo Jiménez siembra todos los años 50 hectáreas de cereal de regadío en su explotación de El Carpio, en el suroeste de la provincia de Valladolid. Su planteamiento agronómico incluye la rotación con patata y remolacha, aunque la explotación (de 95 hectáreas en total) abarca otros cultivos, como el guisante.

En el caso del trigo y la cebada su estrategia pasa por obtener los mayores rendimientos posibles, por lo que siempre dedica a estos cultivos los mejores suelos, “donde los vas a poder atender mejor y vas a tener agua disponible”.

Por esa misma razón no se plantea otra posibilidad que la de comprar semilla certificada. Compra R2, que siembra para obtener altas producciones y para obtener su propia semilla.

“La semilla certificada es la mejor opción para el cereal de regadío”, señala, “tanto por los rendimientos como por la sanidad vegetal”. De hecho, lleva más de 20 años dedicado a la agricultura y en este tiempo ha notado “claramente” la mejora experimentada por las variedades.

No solo en las producciones, que han mejorado de forma evidente, sino en relación con la sanidad vegetal, “puesto que la semilla cuenta cada vez con una genética más preparada para hacer frente a las enfermedades”, remacha.